La Calata Culta Martes, 1 julio 2014

Mi media, mi mano, mi libro

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.
Imagen de Ofra Amit

Imagen de Ofra Amit

En Lima ha llovido, tengo frío en los pies y busco mi media bajo la colcha: no la encuentro. ¡Es lo mismo cada mañana, y cómo frustra…! Me recuesto sobre la cama e introduzco mi mano dentro del pantalón. Por algo son las cosas, pienso. El universo quiere que me masturbe y al mismo tiempo desaparece mi media, entonces hay que acelerar el proceso. Cosa tan rara es la masturbación, pero cómo alegra un día gris… Me froto con los dedos la vagina, que en realidad debería llamarse vulva, pero creo que vagina tiene mejor sonoridad: en fin, me sigo frotando. Un recuerdo acelera el camino hacia el posible orgasmo (oh, qué gracioso, decir orgasmo te hace sonar como una persona adulta). El recuerdo es el de su pene dentro de mi boca. La luz entraba de forma lateral sobre nuestros cuerpos, estábamos escuchando a Leonard Cohen y él me la estaba metiendo muy suave. Luego todo el semen salpicó mi rostro y yo me sentí como una niña cuando se rompe la piñata y cerré los ojos. Ese tipo de escenas me parecen preciosas: hacen que me venga muy rápido y decoran mis pensamientos de chica intelectual con frío. Soy tan intelectual que cuando me toman fotos me cubro un ojo con la mano, y no sonrío.

No he dejado de pensar en este libro que me recomendó mi amigo Óscar Orellana, El varón domado, de la argentina Esther Vilar. Lo he encontrado en PDF y lo he comenzado a leer en la computadora. Según la autora, las mujeres entrenan a los hombres para que trabajen y cuiden de ellas. La mujer ofrece su vagina por un tiempo y el hombre, de cierta manera, cumple con sus deseos. Ella aprovecha al máximo su apariencia de mujer desprotegida e indefensa en la Tierra, y de esa forma inspira al hombre, que siempre podrá ayudarla a ella y a todas las mujeres… Entonces ellas tienen todo bajo control, y desde muy niñas entienden qué es lo que tienen que hacer para conseguir sus metas. Interesante, me he dicho a mí misma, leyendo estas cosas.

Por otro lado, los varones no cuentan en el mundo de las mujeres, hagan lo que hagan para impresionarlas. En el mundo de las mujeres no cuentan más que las mujeres. Cuando una mujer flirtea con el mejor amigo de su hombre, no desea más que irritar a la mujer de éste, no a su propio marido, pues lo único que le importa son los sentimientos de aquella otra mujer (si realmente le importara el amigo, no permitiría que se notara tan claramente). Una mujer se aburriría mortalmente si tuviera que practicar erotismo de grupo solo con varones, y siempre ha sido así ese asunto y no cambiará nunca.

Me he sorprendido sintiendo cierta vergüenza al leer este libro, y también me he cagado de la risa. He terminado diciendo sí pues, desde algún lugar distinto a mi consciente: esto puede ser cierto.

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.