La Calata Culta Miércoles, 9 julio 2014

A los siete años besé a una niña

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.
imagen : Henry Darger

imagen : Henry Darger

A los siete años besé a una niña. Estábamos en el colegio y la llevé al baño. Le dije acércarte y abre la boca. La niña y yo nos besamos. Ella abrió grande su boca y escondió su lengua. Sus labios sabían a caramelo de limón. Me miraba. Recuerdo sus ojos asustados, como los de una vaca. Yo no sabía qué sentir, su boca era suavecita… Cuando le estaba diciendo que me tocara de la cintura vi una cabeza por encima de la puerta: recuerdo que la profesora nos observó con asco, y que salimos casi a rastras del baño. ¡Si esto vuelve a suceder juro que llamaré a sus padres, niñas sucias! gritaba la profesora de mierda… Sin embargo, yo salí de aquel baño con nuevas sensaciones, con la frente en alto. No me importó nada, no sentí vergüenza. Era un nuevo horizonte: ya sabía lo que sentían las personas cuando juntaban sus bocas.

Este recuerdo aparece en mi mente mientras orino y mis pies sienten el frío de las mayólicas. Camino hacia el balcón y hay un olor a geranio, alguien ha movido una maceta. Pienso en mis deseos de la infancia, en esta sensación de estar apartada de la realidad. Ese tipo de cosas que suceden y no le cuentas a nadie por vergüenza… ¿y qué chucha la vergüenza ahora? Dónde estará esa niñita: me gustaría verla e invitarle un helado para decirle, oye ¿ te acuerdas que nos besamos en el colegio?

Sigo menstruando, he visto dos gotas de sangre en el papel higiénico ahora que me limpié. Menstruar significa follar, pienso. Así que el muchacho y yo nos hemos visto para follar. Le escribí un mensaje de texto anoche, le dije que tenía que verlo con urgencia. Era un sálvame, te necesito para liberarme hasta el espacio y seguir produciendo en la Tierra. Le dije que deseaba su pene dentro de mí a primera hora, y que no me jodiera la existencia con un no de respuesta. Y así fue: follamos desde la puerta hasta la ducha, por delante y por detrás. Hace tiempo que no había por detrás. Todo muy rico, con su cuota de dolor al inicio, muy al natural, y al final yo quedé satisfecha: como un gran animal. Me quede oliéndome el cuerpo sobre la cama, retirándome los vellos púbicos que quedaron sobre mi cuerpo, un poco apátridas.

Me dio orgullo haber disfrutado de una hora de buen sexo. Él me decía que no me fuera y yo quería minimizar la escena como la pestaña de una página porno y desaparecer del lugar. Chantal Maillard dice que el hombre es solo el vehículo para llegar a algo. Entonces, era un rotundo chau. Ya no quería estar allí: quería estar vestida y oliendo a mi perfume Givenchy. Quería tomarme un Pinkberry y fumar un cigarrillo de cereza. La vida es siempre uno a solas con sus pensamientos. Es sano no joder, y que no te jodan.

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.
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