La Calata Culta Martes, 16 septiembre 2014

El sexo tiene que ver con la tranquilidad

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha estudiado comunicaciones y realización cinematográfica. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en medios de España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones.

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Cé ha llenado de semen mi ombligo y ha caído fulminado sobre la cama. Sus pupilas se abrieron un montón, se vino un montón. Lo he cogido de la cintura con mis manos para retirarlo hacia un costado y me he dado media vuelta para buscar mi encendedor y el papel higiénico. ¿Qué será el sexo? me pregunto yo, mientras mi cigarrillo empieza a arder. Es un día con menstruación, hace frío pero fui feliz por unos minutos así que todo bien… Cé sonríe, tiene los ojos cubiertos por su antebrazo. La otra vez me dijo “¡Así se corre Giovanni Ciccia!”, porque había gritado un montón. Todo el tiempo está diciendo cojudeces pero me hace reír, y un hombre tiene que ser gracioso. Observo el semen deslizándose por mi vientre y pienso que el sexo tiene que ver con la tranquilidad. Luego de un orgasmo aparece esta sensación de que todo es posible, de que una puede organizarse. Es un botón de reset. En la habitación está sonando Lou Reed y los dos cuerpos sobre la cama se sienten contentos.

Me voy a mi casa y el tráfico de las 3 de la tarde en La Encalada es intenso. Me entrego a esa sensación y no reniego ni veo el reloj. Qué chucha todo. Observo por la ventana y pienso que todos deberían tener sus felicidades específicas, así les sería más fácil vivir. Hoy tengo varias felicidades, por ejemplo: he visto sonreír a personas a las que quiero. Un abrazo de Cé y su pene dentro de mi boca. Leer por las mañanas a Pedro Casariego y por las noches a Javier Egea. Ir a comprar plantas y comer mandarinas. Escuchar a Roberto Carlos y cepillarme el cabello. Esas acciones me pueden distraer y mantener sonriendo. La vida puede ser más pasable, sí señor.

Rocco sale a recibirme y mueve la cola de lado a lado. ¿Cómo estamos, muchacho? ¿Cuidaste bien la casa de los malhechores?, le pregunto. Rocco y yo jugamos en el piso. Él es mi perro lobuno. Le acaricio la cabeza y le doy una rosquita que tenía en el bolso. Me recuesto sobre la cama y observo la habitación: ahora las paredes son blanco humo. Un día hubo posters y frases escritas en las paredes. Forré las ventanas con las hojas de un libro. Yo quería que todo estuviera lleno y que de pasada me llenara yo, porque a veces una se puede sentir medio vacía, medio rota. Eran tiempos jodidos y yo no sabía mucho de qué manera sentirme alegre. Pero todo eso fue, porque un día mi papá contrato un pintor y mando a renovar mi habitación. No me hizo la consulta. A la mierda todo. Y mientras cierro los ojos en mi mente aparece la frase de Bruce Lee… “No te establezcas en una forma, adáptala y construye la tuya propia, y déjala crecer, sé cómo el agua. Vacía tu mente, sé amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza se convierte en la taza. Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede chocar. Sé agua, amigo mío”. 

Busco un libro con la mano. Primero leemos un poquito y luego escribimos.

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha estudiado comunicaciones y realización cinematográfica. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en medios de España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones.