La Calata Culta Lunes, 4 mayo 2015

Eleonora Patiño: “Uno tiene que hacer lo que le gustó de niño”.

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.

Foto: Daphne Raiser.

El otro día conversé en el parque de El Olivar con la artista Eleonora Patiño, antes conocida como Isabella Fendi. Hace tiempo quería entrevistarla, porque me parece todo un personaje. Hablamos de arte y de erotismo. Me encontré con una persona encantadora, que me explicó el valor de hacer las cosas que te provocan por puro gusto… Ella pinta, escribe y se relaja. En su blog, la foto de un gato persa –que también escribe– nos da la bienvenida.

Me gusta mucho esta pintura, “Faire Catleya”.

Eso fue en mi exposición número 50 en el Museo de Arte de la Universidad San Marcos inaugurada a fines de agosto del 2013, una muestra antológica preciosa, en la galería de Víctor Humareda. Es linda, enorme. Hicieron una curaduría espectacular. He tenido 50 exposiciones individuales, porque en colectivas he participado en 67. Y eso que trabajo cuando tengo ganas, hasta que me calmo.

Has tenido muchas exposiciones, aquí y afuera.

He vivido tres años en Francia y he viajado mucho. 30 años de trabajo, ya te podrás imaginar.

¿Por qué viajabas?

Yo soy arquitecta de la UNI. Y cuando estaba haciendo mi tesis de grado dije “¿Qué hago acá? ¿Por qué no me voy a Francia?”. Y el año siguiente ya estaba en Francia.

Faire Catleya. Políptico presentado en la Galería Humareda en agosto del 2013 (Exposición antológica).

¿Te fuiste con intenciones artísticas?

Quería vivir allá. O sea, realmente el motivo exacto no lo sé. Solo me provocó. Igual como comer un pie de limón, te provoca y te lo comes, así es la vida.

¿Cuándo comenzaste a hacer dibujos eróticos?

Yo hacía dibujos desde niña. En la casa no les gustaba que yo dibujara, me reprimían bastante. Dibujaba angelitos y a Jesús. Pasó el tiempo y no dibujé más. Luego de unos años pinté cuadros al óleo. Pero dejé de dibujar, hasta que hice mi tesis y me fui a París: ahí volví a dibujar, con más interés.

¿De qué manera te afectó ese viaje?

Yo iba a hacer arquitectura y punto. Pero de pronto, me dio una de esas crisis existenciales y dije “Ya no va más arquitectura. Renuncio”. Estuve un año, lo que se llama, hueveando. Entonces comencé a hacer cosas que a mí me gustaba hacer de pequeña: muñecos de platina, dibujar… Y así, caminando por París con mi ticket de metro viajaba hasta las afueras, lo que se llama la quinta zona. Iba y venía hasta que me dije “Ya no va más París”. Me regresé a Perú. Y me quedé dibujando. Hice mi vida acá. Como no había ninguna presión sobre mí y yo quería dibujar, todo bien.

Lesbos. Realizado en 1985 con tinta china y acrílico sobre cartón folcote 100 x 80 cm.

¿Cómo sientes el recibimiento del público ante tu trabajo erótico?

Las personas la pasan muy bien y te hacen comentarios de todo tipo. Algunas cosas no gustan a cierto tipo de persona, pero en general todos se divierten y pasan un buen momento.

¿Qué piensas de la gente que se escandaliza cuando escucha la palabra “sexo”?

Al principio me preocupaba, después ya me reía.

¿Qué es el erotismo?

Es una maravilla.

¿Cómo nace el nombre que usabas antes, Isabella Fendi?

Del año 1995 al 2011 lo estuve usando. Pero las personas que habían visto mi trabajo hace 30 años no me ubicaban como Isabella Fendi, o sea, el nombre que se ha posicionado es Eleonora Patiño. Se creaba una confusión. Peter Fendi es un pintor erótico vienés del siglo XIX que junta un poco la danza con el erotismo, casi nadie lo conoce. Y en árabe, Fendi significa “alguien que se distingue”. Isabella es por Isabella Rossellini y por una canción de Charles Aznavour llamada Isabelle. La gente se confundía con el nombre, un amigo pintor me dijo “Mejor déjalo.

Falo 3. Realizado en el 2010 con tinta china y acrílico sobre cartulina 65 x 50 cm.

También escribes.

Escribo poemas eróticos, bastante. También cuando me provoca escribo bajo varios personajes, ejemplo: mis gatos. Mi trabajo está basado en lo que me provoca. Es algo de mi subconsciente que pasa a mi consciente. De repente un día algunas palabras me resuenan en la cabeza y las escribo. Carlota Lilith es una gata que escribe en mi blog IS ART.

¿Eres maniática editando tus textos?

Me gusta hacerlo bien. No he leído mucho pero lo que he leído, lo he leído 10 veces con el corazón. Mi hija me ayuda escuchándome algunos de mis poemas, y en ese momento me doy cuenta si sobra o falta alguna palabra.

Foto: Daphne Raiser.

¿Qué personajes han influenciado tu obra artística?

Conforme pasa el tiempo me voy dando cuenta de que me parezco a tal o cual pintor. Por ejemplo, uno de mis últimos hallazgos ha sido Alphonse Mucha, que fue un diseñador gráfico. También me gusta el siglo XIX, creo que fue una época de bastante fortaleza. La gente era bien fuerte en sus creencias. Estaban prohibidas un montón de cosas pero los artistas vencían todo eso. Y bueno, Alphonse Mucha era un diseñador gráfico checolosvaco que vivió en París, le hizo unos afiches a Sarah Bernhardt y se fue a la cima. Él me gusta bastante. Desde bebé dibujaba. Sus padres le amarraban el lápiz con un lazo desde el cuello, para que el niño no lo perdiera mientras gateaba. Pienso que, en mi caso, el apoyo familiar me ha faltado, pero igualito he recuperado el tiempo. Van Gogh me encanta. Aunque no se parece a mi trabajo, pero sí ha influenciado.

¿Y artistas de acá?

Polanco y Humareda.

¿Cómo ha tomado tu trabajo erótico tu familia?

Mi madre fue a exposiciones, pero no a las más fuertes. Eso para mí fue un avance. Bacán que fuera. Pero es como una cosa que tuvo que aceptar.

Foto: Daphne Raiser.

¿Qué es lo que te dicen cuando no quieren que expongas tu trabajo en algunas galerías?

“No, que aquí vienen niños y muchas señoras”. Una vez me dijeron que el marco no hacía juego. Ya es algo más o menos normal. Un montón de sitios me dan pretextos ridículos, pero yo no me hago problemas.

¿Qué proyectos se vienen?

Ahorita estoy trabajando en dibujos. Me gustaría publicar un libro de mi blog. A veces escribo como si fuera mi gato, que es un crítico persa: otro gato, que antes era su ayudante, se peleó con él y ahora es psicólogo de humanos. Incluso él ha escrito críticas sobre mi trabajo. Y estoy avanzando en un proyecto sobre el purgatorio para la Universidad del Pacífico.

¿Qué les dirías a los jóvenes artistas?

Que sigan lo que sienten. A veces las personas estudian para quedar bien con la familia, para ser personas “normales”. Pero mientras no hagas daño, está muy bien desarrollarte integralmente. Uno tiene que hacer lo que le gustó de niño. A veces ahí se descubre la verdadera vocación.

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.