La Calata Culta Sábado, 14 junio 2014

Javier Arévalo: “Crear es lo que me ilusiona”

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.

El lunes 16 de junio se realizará la presentación del libro “Nocturno de ron y gatos” del escritor peruano Javier Arévalo. Tener en cuenta que este libro fue publicado allá por los años 90, cuando el tren eléctrico aún no funcionaba. Pero un escritor iba haciéndose popular… Este mítico libro va de la mano de la editorial Estruendomudo. La cita es a las 7pm en el Jazz Zone.

Escribe: Leslie Guevara

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La única patria que tiene el hombre es su infancia, decía Rilke. ¿Tú qué piensas de eso?

Detesto la idea de patria, me suena a tribu y la tribu tiene tótems y tabús, dioses y líderes. Yo soy una partícula minúscula de biósfera, soy animal que escribe.

¿Te imaginabas siendo escritor cuando eras niño? ¿Qué te ilusiona?

Mi vida es producto de mi imaginación. Nací sin nada, salvo unos padres que alimentaron mi mente, un obrero y una mujer poderosa y temible que solo hizo primero de primaria. Pero me leyeron y me amaron, y crearon esa poderosa máquina que me ha servido para vivir, vivir bien. Me ilusiona solamente poder crear, ya sea un libro, una política, un grupo de rock, una fiesta, lo que sea. Crear es lo que me ilusiona.

¿Qué te indigna de Lima en este momento?

Lima está atiborrada de gente que ha sido excluida de la belleza y de la inteligencia. Es burda, tosca, inculta, sucia y maloliente. Pero contiene una energía visceral que la conduce a crear paraísos verdes en el desierto. Son gente de desierto, y tiene demasiado rencor. Si canalizamos ese rencor, producto de la exclusión y el abuso, esta ciudad florecerá.

¿De qué manera se puede desarrollar una cultura sexual en nuestro país?

Vivimos una cultura sexual perruna: sexo hay, pero de perros. El abuso a las niñas es perverso porque las aniquila para gozar en igualdad de condiciones su sexualidad. La predica católica y evangelista sigue siendo el paradigma que le insertan a la mujer en el cerebro: puta o virgen. Les cuesta salir a las niñas de ese paradigma grosero y machista. La prédica de libertad sexual de los sesentas fue inequivalente para las chicas, los hombres no perdían nada, ellas eran expuestas a ser tachadas incluso por aquellos hombres que les demandaban libertad sexual… Hoy, las chicas siguen siendo conducidas a un matadero, tetas y culos postizos para competir por el macho más adinerado. En un país donde las niñas son excluidas de la educación, donde el éxito femenino surge de un par de tetas postizas y un culo hecho en el quirófano, donde el que manda a hacer esas cosas es el gerente de la fábrica de gaseosa o cerveza, machos todos, las mujeres son cosas, objetos no sujetos de su sexualidad. Tener sexo con una mujer es divertido; los objetos son deleznables.

¿Cómo fue tu primer contacto con la literatura?

Creo que yo me topé con la creación más que con la literatura. La literatura por sí misma no me entusiasma, me entusiasma crear: la pintura, el cine, la música, la cocina, la carpintería, la arquitectura, la física, cualquier cosa que me asombre no proviene solo de la literatura. La literatura es muy poco reino, siendo la creación un inmenso reino.

¿Dónde gozas más, en la escritura para niños o para adultos?

Yo no pienso en públicos, pienso en palabritas una detrás de otra, una siguiendo a la otra, manchando una hoja, una pantalla… que luego, gracias a la magia de la comprensión, produce un universo virtual solo capaz de ser visto por otro lector. Yo escribo, los editores deciden hacia quién dirigirán el libro publicado.

[Nocturno de ron y gatos] ¿Qué recuerdas de ti cuando estabas escribiendo este libro?

Que escribía horas de horas, que me buscaba, que me pedía, que no me encontraba. Diez años después de la idea inicial, miles de páginas escritas se redujeron a doscientas y tantas, y tenía veintiocho cuando se publicó. Luego escribí cinco novelas más, cada una en su misma dirección; una frenética búsqueda de algo que finalmente es una novela, esa especie de esfera que no lo contiene todo, pero lo insinúa.

¿Qué autores me recomiendas?

Son tantos y es tan poca memoria para todos, pero me acabo de divertir nuevamente, divertir, entretener, jugar, leyendo a Vallejo y a Ezra Pound.

¿Cómo van las cosas en ReCreo? Tu organización ideó hace varios años el plan lector escolar.

El trabajo va bien. Este año mi esposa, Teresa, ha asumido todo ReCreo, mientras yo me dedico a ser su empleado en las tareas que me toca, eso debido a que durante siete años ReCreo me sacó de mi asiento de escritor. No significa que no haya escrito, pero tengo demasiados proyectos que debo realizar… Este año es a la literatura y quizá al video, a la novela gráfica que estoy terminando, a un libro de ensayos, a uno de política. Y luego, como dijo un congresista analfabeto, volveré de mis cenizas “como el gato Félix”… Este lunes 16 hago un mitin en el Jazz Zone, a las 7 de la noche. Voy a reírme un poco y a reírme con la gente de este oficio. Escribir es divertido pero a veces, cuando te lo tomas en serio, es tan ridículo.

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.