La Calata Culta Viernes, 4 noviembre 2016

“Gracias a mi discapacidad pude descubrir el atletismo”

La Calata Culta

Leslie Guevara es comunicadora y escritora. Publica desde el 2013 la columna "La calata culta" y le gusta tomar jugo de naranja de carretilla. Su empresa dicta talleres de escritura y se llama Machucabotones.

Hugo Estrada se quedó ciego a los 12 años. Un día una doctora le dijo Tienes retinitis pigmentosa y la vista se te irá en cinco años, él no se desesperó. Se mantuvo fuerte. Dejó su tierra, su familia y a sus amigos. Sin conocer a nadie se vino a Lima, entró en un colegio especializado y se  inició en el running, desde hace tres años corre en maratones  de manera profesional. Su novia, Claudia,  también lo apoya, y me dice que Hugo es gracioso, solo que ahorita, mientras conversamos, está nervioso. Hugo dice que cada mañana sale a entrenar con su guía pensando que ganará en las siguientes competencias. Su sueño es representar al Perú y ser un referente para muchas personas que pierden la vista.  Hugo correrá este 6 de noviembre en  la maratón de Nueva York.

 ¿De dónde eres?

Soy de la selva, de Moyobamba.

¿Desde cuándo corres?

Desde niño, en Moyobamba hay camiones que van hacia la provincia transportando la fruta y para poder ir al colegio comencé a treparme en la parte trasera de esos camiones. Iba con amigos, como polizontes, y luego teníamos que correr para que el camionero no nos atrape.

¿A qué edad se te fue la vista?

A los 12 años, estaba en cuarto grado de primaria.

¿Cómo te diste cuenta?

Cuando estaba en el salón de clases y no veía la pizarra, me sentía un poco raro pero había que salir adelante. Yo no aceptaba que me iba a volver ciego. Siempre buscaba una solución, fui a varios lugares. Y al final me dijeron que tenía retinitis pigmentosa.

¿Qué es lo primero que pensaste cuando te dijeron que se te iba a ir la vista?

Fue una doctora, no recuerdo su nombre, solo me dijo De acá a 5 años te quedas ciego. Me sentí mal pero igual había que salir a trabajar.

¿Ahora ves algo?

Veo luz pero no puedo reconocerte por el rostro, sino por tu voz.

¿Cuándo llegaste a Lima?

Hace tres años y me dijeron Tienes que ir a un colegio especial. Entonces me fui al colegio especial. Ahí tenía mi profesora de braille.

¿Fue fácil aprender el braille?

Fue complicado al incio, como todo, pero en Lima estaba solo, eso lo hacía más complicado. Pero sí aprendí.

Luego ¿qué hiciste?

En este colegio especial llevé el curso de educación física, ahí aprendí a correr al lado de un guía y a jugar pelota. El profesor nos enseñó todo eso, él decía que una persona invidente sí puede hacer deporte. Luego nos llevó al Callao a una competencia y gané. Luego me enteré que en el estadio Gálvez Chipoco entrenaban a personas invidentes y el año pasado, en el mes de octubre, corrí la maratón de RPP. Llegué al 3er puesto.

¿A dónde te vas de viaje?

A la Maratón de Nueva York, que se correrá este domingo 6 de noviembre.

¿Qué es lo que más te gusta de correr?

Siempre me ha gustado hacer deporte, porque me hace sentir libre. El deporte ha cambiado muchas cosas en mi vida. Por ejemplo, las personas que hacían de mis guías ahora son mis amigos. Si gano en una competencia, luego con esos mismos amigos nos subimos al estrado y gritamos de felicidad. Si no me hubiera dedicado al atletismo no tendría todas estas alegrías.  Y tengo la meta de prepararme un poco más para representar al Perú.

Ahora ¿cómo te sientes?

Me siento contento porque gracias a mi discapacidad pude descubrir el atletismo y mi arte, como  las manualidades que hago,  mis collares, mis pulseras.

Y ¿cómo aprendiste a hacer pulseras?

Aprendí  a trenzar gracias a mi padre, él  también trenzaba. Y un día Claudia, mi enamorada,  tenía un evento y me dijo No tengo un collar, ¿tú sabes hacer trenzado, no? Sí, le dije. Y desde ahí, ella trae los materiales y yo hago las pulseras y los chokers para solventar mis gastos. Igual estoy muy agradecido con  la organización Achilles International, me han ayudado mucho.

¿Qué es Achilles?

Es una organización que apoya a los deportistas y le cumplen el sueño de correr en una maratón. Le dan la invitación y el hospedaje.

¿Qué les dirías a las personas invidentes?

Que no se sientan mal. En mi caso, de alguna manera, agradezco el no poder ver. Hay  personas que no tienen piernas, no tienen brazos, eso sería más complicado para mí. Me siento feliz. Y gracias a “mi discapacidad”se me han abierto muchas puertas. Si no me hubiera quedado ciego seguiría en la selva, caminando descalzo, corriendo detrás de un camión, jugando pelota en una canchita con los amigos.  Pero ahora lo puedo hacer de forma profesional y de alguna manera ser un referente para varias personas que también tienen esta enfermedad en el Perú.

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Leslie Guevara es comunicadora y escritora. Publica desde el 2013 la columna "La calata culta" y le gusta tomar jugo de naranja de carretilla. Su empresa dicta talleres de escritura y se llama Machucabotones.