La Calata Culta Jueves, 6 septiembre 2018

Ninia, una marca que traspasa las celdas

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.

En los penales de nuestro país no todos los internos están jodidos. Hay algunos que quieren empoderarse y cambiar de vida. Comenzar de cero y hacer las cosas bien, y por eso van al taller de cerámica del penal Castro Castro, donde Deborah Hellequin, ciudadana francesa, enseña a los internos a trabajar con arcilla. Ellos realizan tazas, aretes y joyas. Por el trabajo realizado obtienen dinero y pueden ayudar a sus familias. La idea de Deborah es que cada interno, al salir, pueda trabajar en lo aprendido.

Antes de trabajar con los internos ¿qué hacías?

He estado más dedicada al enfoque medio ambiental… Viajé a Australia, Brasil. Hice un proyecto de investigacion sobre el impacto de las represas hidroeléctricas en el mundo, y eso me llevó a trabajar con comunidades de los Estados Unidos, Brasil, Asia del Sur-Este. Fui jefa de proyectos para una ONG francesa. Desarrollé proyectos sociales de capacitación en Perú y Ecuador.

¿Cuánto tiempo tienes viajando?

Llevo casi 10 años fuera de mi país.

 

¿Qué te hizo viajar?

Siempre he considerado que para aprender es bueno salir, saber cómo funciona nuestro entorno.

¿Qué tal el trabajo con los internos?

Me encanta. En octubre del año pasado creamos la marca “Ninia”.

¿Cómo salió ese nombre?

¡De una broma! Un día un interno me dijo Qué hace una ninia con puros delicuentes. Supongo que él quiso decir “Niña” pero a todos nos dio risa… Entonces estamos haciendo cosas para ninias. En marzo firmamos el convenio Cárceles Productivas con el INPE. He dejado mi puesto en la ONG francesa y ahora me dedico al 100% a ese emprendimiento. Yo no sabía nada de cerámica. Llegó con los internos.

¿Cómo te sientes yendo a un penal?

Súper. El día pasa muy rápido.

¿Qué te gusta de trabajar con los internos?

Tienen muchas ganas y mucha dedicación. Yo nunca en mi vida pensé que iba acabar trabajando en un penal. ¡La relación es muy sincera! No es complicado.

Tienen mucha energía.

Muchas ganas. Yo me he sorprendido de la capacidad que tienen para aprender. Se dedican con pasión.

¿Qué trabajos realizan?

Hacemos vajillas artesanales y únicas en cerámica de alta temperatura para cafeterías de especialidad. Y ahora queremos extender nuestros diseños a restaurantes.

Los internos hacen la pieza, ¿obtienen dinero de eso?

Sí. Les pagamos por producción o por mes. A inicios del proyecto, aunque no teníamos ingresos, les pagábamos algo a la semana para que aprendieran. Luego formamos el equipo.

¿El taller es todos los días?

El taller está dentro del pabellón, está abierto. Cada uno tiene su horario. Ellos saben que pueden ir a investigar y trabajar.

¿Cómo investigan?

Yo les llevo todo. Yo imprimo, saco copias. Les traduzco de libros de arte. Acceder a información en el penal es complicado.

Eres como la mamá pájaro…

Sí, algo así.

¿Y cómo se sienten ellos cuando sale una pieza del horno?

Maravillados. Yo llego para el control de calidad. Hay que tener ganas de estar ahí, porque el trabajo que realizamos es bien detallado. Porque es fácil que te salga una taza chueca…

 

¿Y cuánto tiempo demora hacer una taza?

El proceso dura entre 2 y 3 semanas. Se esculpe en arcilla roja, luego vienen los procesos de secado. Se hace el molde, se rellena con una arcilla líquida. Se saca, se pule, se quema. Yo estoy tratando de inculcar una cultura de calidad y precisión.

¿Qué dice tu familia?

Ellos están entre la sorpresa, el orgullo, y las ganas de ir a descubrir el taller en persona. Ellos también son artistas. De hecho, mi papá fue escultor.

¿Y dónde podemos conseguir las cosas que venden?

Estamos en Dédalo Arte, en Kani Bazar, en la Regalería y en varios cafés de Lima, Ica, Pucallpa y Tarma. Y pronto en Cusco y Arequipa.

¿Qué les dirías a los demás internos para que vayan al taller?

Que con NINIA y siendo dedicados al trabajo, van a poder integrarse a la sociedad. Mantener a sus familias. Aprovechar su tiempo. Hacer algo diferente. En el taller conversamos de la vida: el trabajo ayuda a que se distraigan.

¿Qué les dirías a las personas para que compren productos Ninia?

Que vean nuestros productos. Si les gustan, que compren. Los chicos no quieren que el cliente compre por colaborar, sino por la calidad del producto. No estamos vendiendo un producto hecho en la cárcel. Es mucho más ■

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.