La Calata Culta Viernes, 7 junio 2019

A mí me hubiera gustado conversar con María Emilia Cornejo pero conversé con Pedro Casusol

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.

Foto: familia Cornejo Calderón

Son las 5 de la tarde. Estoy esperando a Pedro Casusol en una banca afuera del Bembo’s de Larco. Hace frío. Pedro acaba de publicar Soy la muchacha mala de la historia. Poemas de María Emilia Cornejo, un libro que me ha emocionado. María Emilia es la chica de San Marcos que en la década del 70 escribió Soy /la muchacha mala de la historia /la que fornicó con tres hombres /y le sacó cuernos a su marido. María Emilia se mató a los 23 años y no llegó a publicar ningún poemario. Y aunque sus poemas perduraron, la información que teníamos sobre esta poeta de culto era mínima. Ahora, gracias a esta investigación, podemos saber más. Cuando Pedro aparece me dice que viene de la chamba. Nos saludamos y yo le doy un beso en su cachete frío. Empezamos a caminar y cruzamos la pista.

¿Qué almorzaste hoy?

Yo siempre llevo mi almuerzo. Pollo a la cacerola, arroz integral y ensalada. Por lo general cocino los lunes.

¿Para toda la semana?

Hasta que alcance.

Qué bonito que puedas escoger tu menú.

Es que si no, no la hago. Trabajo en la agencia desde hace 4 años. El primer año era un freelo.

Pedro dice “Vamos por acá, hay un café que se llama Puku Puku, pero el tema es que no hay dónde sentarse”. “¿Y si no hay dónde sentarse, dónde nos vamos a sentar?”. “Vamos caminando, pues”.

Vamos a ver, pues.

¿Y qué te estaba diciendo?

El trabajo…

Ah, sí. En el 2015 empecé a trabajar en la agencia de unas amigas. Ven.

Un poema dentro de un cuaderno de francés. Foto: Alfonso Vargas Saitúa

¿Y trabajas ahí desde la mañana?

Como hay tanta chamba prefiero pasar el tiempo ahí, en la oficina, para no llevar ese trabajo a mi casa. Antes nunca salía de mi casa, porque todo el trabajo lo hacía ahí. Ahora llego a mi jato, tiro mis cosas, y me olvido de todo.

Qué chévere.

Tuve una entrevista en la mañana. Aunque no llegó a salir porque se demoraron mucho. Con Glatzer, de IDL. Me dijeron que entraba a una hora, pero no entré y ya era tarde. Al final dije Me tengo que ir. ¿Tú qué quieres?

Un capuchino.

Un capuchino y un americano para llevar.

¿Vamos a un parque?

Sí, conozco varios. Que nos traigan el café y vamos a uno que está por acá.

¿Qué es lo que más has disfrutado de la investigación sobre María Emilia?

Siempre lo más satisfactorio es el hecho de escribir, el acto, mientras lo haces. En ese momento la vida cobra sentido por fin. Tranquilamente pude dejar la investigación en el baúl para siempre o por varios años, pero no me gusta dejar las cosas a medias. Siempre estoy visualizando el final.

¿Y cuándo entrevistaste a Susana Villarán?

Fue en el 2015. En esa época yo trabajaba en una galería de arte, y Susana fue. Y yo le dije Te quiero entrevistar sobre María Emilia Cornejo.

¿Y tú cómo te enteraste que fueron amigas?

Creo que me contó Ana. Ana María, la hermana gemela de María Emilia.

María Emilia (izquierda) y su hermana gemela Ana María, a mediados de los 60. Foto: archivo familiar

¿Tu primera entrevista fue a Ana?

No, a Diana Miloslavich. Ella fue mi principal fuente de información. Diana Miloslavich (del Centro Flora Tristán) me derivó con Ana. A Ana creo que la conocí en un homenaje a María Emilia.

¿Cómo fue ese momento cuando conversaste con la hermana gemela de María Emilia?

Emotivo. Ella tuvo la amabilidad de dedicarme un buen tiempo a esa primera entrevista. De contarme cosas íntimas, no todo el mundo está dispuesto a abrirse. Ha sido muy valioso todo el respaldo que le ha dado al proyecto.

¿Cuántas entrevistas fueron?

Solo una. Oficialmente fue una. Lo demás fueron visitas a su casa para coordinar cosas con el editor. Ana, a fin de cuentas, ha sido algo así como la albacea.

¿Ella fue a la presentación?
Claro, Ana estaba en la presentación.

Cuando compré este libro pensé Se va a ensuciar mucho la portada, que es tan blanca.

Yo también pensé algo similar. No sabes lo que me pasó ahora…

¿Qué te pasó?

Estaba en el trabajo y me llamó Manuel Piqueras.

La ex pareja de Susana Villarán…

Primero empezó a hablar del libro y yo comencé diciéndole (fue lo primero que se me ocurrió) Justo estaba pensando, le decía a él, en ir a dejarle un libro a Susana, y él me dijo ¿No sabes que Susana está en prisión?

Suena su celular.

Contesta nomás.

Es él. No le puedo contestar ahora.

Otro poema en el interior de un cuaderno de francés. Foto: Alfonso Vargas Saitúa

Si quieres contestar, contesta.

No le puedo contestar ahorita. Prácticamente me está proponiendo una chamba. Todo el mundo me llama, no puedo hacer todo.

Esto es azúcar, ¿no?

Sí. Eso es azúcar. Pero no puedo atender todo, ahorita no. No sé qué me pasa. Estos días estoy flipando. Es el frío. Ya le llamaré cuando sepa qué decirle, cómo excusarme.

Salimos de la cafetería.

Bien bacán la presentación en La Independiente. Se llenó.

¿Fuiste? Sí, a mí también me gustó. Juan Pablo, el editor, me dijo que había sido la presentación más exitosa.

Su celular suena. Pedro contesta.

“Hola, ¿sí? Él habla, sí, sí, verdad, no lo he podido cancelar todavía, pero lo voy a hacer mañana a primera hora. Sí. No. Yo quedé que el viernes lo hacía, o sea mañana viernes. Gracias. Hasta luego”.

Qué bueno que contestaste.

Sí, a veces es bueno contestar. ¿De qué estábamos hablando? Ah, sí. Con Juan Pablo hemos planeado en hacer una presentación en la Feria Internacional del Libro. La presentación oficial será en agosto, mientras tanto conversatorios.

 

soy
la muchacha mala de la historia,
la que fornicó contres hombres
y le sacó cuernos a su marido.

soy la mujer
que lo engañó cotidianamente
por un miserable plato de lentejas,
la que le quitó lentamente su ropaje de bondad
hasta convertirlo en una piedra
negra y estéril,
soy la mujer que lo castró
con infinitos gestos de ternura
y gemidos falsos en la cama.

soy
la muchacha mala de la historia.

 

Muy bonita La Independiente.

¿Nunca habías ido a La Independiente?

No.

Yo tampoco.

Estos eventos me dan flojera pero por María Emilia salí.

Sí, a mí también me aburren terriblemente las presentaciones de libros y los recitales.

¿Cuándo nació la idea de escribir el libro sobre María Emilia?

La idea nace en el 2014, cuando yo estaba en Chile conversando con unos amigos y comencé a hablar de María Emilia Cornejo. No sé por qué empecé a hablar de ella, quizás porque me gusta. Es una poeta local, como Martín Adán. Mientras hablaba de ella, de este personaje, de este ícono de la literatura femenina del Perú, me di cuenta de que era un gran tema. ¿Tú habías leído a María Emilia antes?

Sí, hace años.

A mí me gusta este epígrafe al inicio del libro, que es muy representativo de María Emilia: Ya nadie respeta mis decisiones; soy la hija extravagante y loca que hay que rescatar.

¿Por qué?

Para mí esos tres versos revelan mucho. María Emilia nos está diciendo Yo decidí acabar con mi vida y acabar con mi poesía. Soy la hija de una sociedad patriarcal.

Imagen del documental «La muchacha mala de la historia» de Diego Lazarte

Claro.

Al final de la investigación, una de la últimas entrevistas que hago es con Hildebrando Pérez, y él me cuestiona ¿Por qué quieres escribir tanto sobre la vida de María Emilia Cornejo, cuando deberías escribir sobre su poesía? De repente el biografismo no es el camino indicado. Cuando acabé la entrevista me digo De repente no lo estoy haciendo bien. Y me di cuenta que debía reeditarla y hacer un análisis poético. Ese fue el camino.

¿Qué fue lo primero que pensaste?

Qué flojera. Parte del plan que diseñé implicó meterme a la maestría en escritura creativa de San Marcos. Sí me ayudó. Pero lo más importante fue que alguien me dijera Entrega esto tal día… Igual un amigo pudo habérmelo dicho. Y no hubiera tenido que hacer toda la maestría.

 

me encontraste en la mitad de todos mis caminos

me tomaste de la mano

y yo te seguí ansiosamente,

ninguna cama nos aguardaba

sin embargo

cualquier lugar era apropiado

para juntar nuestras desdichas

mis senos maduraron como dos frutos entre tus manos

y descubrí que el amor

no siempre necesita un lecho de rosas.

 

El ensayo sobre María Emilia tiene una onda como de novela, ¿no?

Sí, eso me dicen. Incluso me dicen Es como Los Detectives Salvajes”. A mí me parece que lo están exagerando. Lo mío es un ensayo nomás, pero me parece muy loco que haya generado tanta empatía en la gente. Reconozco que era un trabajo pendiente con María Emilia.

Lo curioso es que este libro sobre una mujer haya sido escrito por un hombre.

Eso hace que recuerde algo que me dijo una amiga feminista de La Católica… El año pasado terminé de escribir el ensayo, y se lo envié a mis amigos como siempre hago, y ella, esta amiga feminista, me dice Otro hombre haciendo “mansplaining” sobre María Emilia Cornejo.

¿De qué manera te pareces a María Emilia?

No creo que me parezca. Yo creo que a mí me gustan estos personajes, como el de María Emilia, pero no me parezco, es como si yo fuera la persona que mira.

¿Cómo era María Emilia?

Por lo que dicen era una persona intensa. Debe haber sido una persona combativa.

Foto: edición argentina de «En la mitad del camino recorrido»

¿Cómo es la poesía de María Emilia?

Es una poesía íntima, transparente, empática. Algo que rescato de la poesía de María Emilia son los escenarios de sus poemas. Esto por ejemplo: los parques. Las calles. Las calles de Lima nos aguardan para gritarnos nuestro desamparo. Y sobre todo esa descripción tan aguda de la ciudad y los ritos amatorios. ¿Quién no ha chapado en un parque de Lima? ¿Quién no ha buscado el oscurito para chapar mejor? Sobre todo cuando no tienes dónde ir, y tienes deseo con tu pareja o agarre. Entonces yo, cuando leí a María Emilia, me sentí identificado.

Conectaste.

Como lector. Yo sé que muchos lectores han pasado por lo mismo  con María Emilia, por eso es una autora tan querida. Por eso estoy seguro de que la gente que no llegó a leer “En la mitad del camino recorrido” (el poemario póstumo que editó el Centro Flora Tristán) puede encontrar en este libro lo que yo también encontré, incluso más, y puede dejar la lectura sin tener tantas preguntas. Cuando yo leí “En la mitad del camino recorrido”… no es que sea una mala edición, pero sí me sentí incómodo al no saber nada de ella.

Puedo entenderlo.

La simple pregunta ¿Por qué se murió? Te soy sincero, es algo que no me he llegado a responder. Pero por lo menos tener un bosquejo de lo que fue su vida… pienso que eso es tranquilizador.

 

※※※

¿Te gustaría escribir un libro?

foto u

Si quieres escribir, escribirás. Así estés cansado. Con hambre. O con frío. Así no sepas por dónde comenzar. Así no te hayas bañado. Todos tenemos 10.000 historias dentro. Esas historias están esperando salir, pero no salen porque pensamos que debemos estar inspirados para sentarnos ante el papel o la pantalla de la computadora. Y así no es. Uno escribe, con ganas o sin ganas. Uno escribe para saber qué quiere escribir. Uno escribe para entender qué está escribiendo.

Este 2019 Machucabotones cumple 5 años enseñando a las personas a expresarse mediante la palabra. 


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Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.
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