La Calata Culta Jueves, 24 octubre 2019

El llamado sueño americano consiste en vivir endeudado

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.

Título original: Jennifer Thorndike: El llamado American Dream no es algo real

 

429582_311102038950189_54602256_n

Este libro es duro. Real. Muy real. Te golpea un rato, y te deja en el suelo pensando en tu suerte. Pensando por ejemplo en Carmen. El personaje que desarrolla Jennifer Thorndike en su cuento Desierto. Pensando en lo difícil que debe ser vivir con miedo. Miedo a que tus compañeros de salón te denuncien con la migra, y a que un día tengas que regresar a un país donde no tienes a nadie. Este libro me gusta porque te plantea escenarios complicados. Muy distintos a tu vida actual y al mismo tiempo, conectas. Yo le pongo 5 estrellitas, ¿y tú?

¿Cuánto tiempo tienes viviendo fuera?

Ocho años. Y acá en rural Illinois recién 2. ¡Urma! ¡Bájate de ahí!

¿Qué pasa?

Mi gata se quiere lanzar. Se pone a ver los pájaros, y la ventana tiene como una mallita para que no pasen las moscas, pero igual me da miedo que ella se caiga.

13631545_1110777718982613_5295929062447719098_n

¿Dónde vives?

Yo vivo en un lugar súper chiquito, en Illinois. Y la actividad cultural no es tanta. Estoy enseñando cursos de literatura y español.

¿Por qué te fuiste a vivir allá?

Antes de terminar el doctorado postulé a muchos trabajos, más de cincuenta. Conseguir trabajo está muy difícil por acá, pero tuvimos la suerte de que nos contrataron a los dos en la universidad donde trabajamos ahora. Conseguir trabajo para una persona es muy complicado, imagínate para una pareja. Mucha gente tiene que vivir separada.

70685903_2508627099197661_1159227491554951168_n

¿Con quién vives?

Con Francisco y Urma, nuestra gata.

¿Cómo era tu vida antes de viajar para allá?

Vivía en Filadelfia. Mudarnos para acá fue, al inicio, muy difícil porque hay muy pocas cosas. Es aislado, cada lugar está a veinte minutos en carretera, el clima es imposible en invierno con temperaturas de hasta 30 grados bajo cero. Me tomó casi año y medio darme cuenta de que no podíamos seguir con la vida anterior, sino que había que buscar hacer cosas diferentes. Una vida más universitaria y de comunidad, que ahora me gusta. Eso es lindo, te relacionas con profesores de diferentes disciplinas, aprendes de ellos. Eso no pasaba en Filadelfia. Haces reuniones en casa, comienzas a aprender a cocinar, hacer café, todo eso.

11202668_913170545409999_5640020458978997045_n

¿Cómo es tu proceso creativo?

Dejé de escribir por un tiempo. Digamos que no podía explorar mi lado creativo porque estaba en un momento de cambios cuando acabé el doctorado. Eso sí, siempre he sido bastante de investigar y luego de escribir por periodos cortos de tiempo. La intensidad de lo que escribo no me permite hacerlo por mucho rato, me canso.

¿Hay temas de los que no se haya escrito aún?

Hay temas muy difíciles de hablar: violencia, relaciones tormentosas, acoso. Nos cuesta hablar de esas cosas. Es difícil aceptar que estas cosas suceden. Cuando yo escribí Ella, que es la historia que más tiene que ver conmigo, me dije Yo tengo que hablar de esto, creo que puedo decir algo. Lo que nos obsesiona nos hace decir algo. Cuando publiqué Cromosoma X no era tan consciente de que realmente tenía algo que decir, quizá pensaba en ese momento que las historias de chicas que se enamoran de chicas no eran algo con lo que mucha gente se podía relacionar. Era el 2007, no se hablaba tanto del movimiento como ahora, la gente no hablaba de su identidad con tanta libertad. Pero sí había un público, sí habían mujeres que querían leer sobre eso. Con Ella pasó algo parecido: tampoco pensaba que hubiera mucha gente con historias como esas. Pero después me di cuenta de que sí, que era una historia que me afecta a mí y a otras personas. Antes yo decía que ese libro no tenía nada que ver conmigo, pero luego escribí un artículo y dije que sí. Hice una confesión, porque las cosas malas que pasan hay que hablarlas. No se puede ocultar que suceden.

000607820M

Leí tu cuento Desierto. Y la tensión es constante, tocas quizás uno de los temas más importantes, la migración. ¿Cómo te has sentido escribiendo este cuento? ¿De qué manera ha resonado en ti?

Es un cuento muy personal. Es una profesora, como yo, que se siente mal, que cree que sus problemas son grandes por el hecho de haber dejado su país, hasta que se da cuenta que una alumna a la que le tiene mucho cariño la está pasando peor. Y se siente tonta, porque piensa que sus problemas son triviales frente a eso. Y también se siente inútil, porque ni siquiera puede ayudar a su alumna. Ha fallado en su trabajo, le ha fallado a su alumna y se ha fallado a sí misma. Cuando Luis Hernán y Carlos me pidieron un cuento, lo que yo menos quería hacer era escribir, porque no me sentía yo misma. Justo fue en la etapa de cambios, y lo único de lo que pude escribir fue de ese sentimiento.

En tu cuento nos presentas a estas dos mujeres que están viviendo en un lugar que no les gusta, pero no tienen a dónde volver. Carmen es una niña que no escogió vivir en Estados Unidos y ahora convive con el miedo de ser deportada, y está una profesora que sí escogió vivir ahí, pero no tiene a dónde regresar. ¿Por qué querías contar esta historia?

Porque me parece importante hablar de la migración desde el punto de vista de los hijos de los migrantes. No se habla mucho de lo que enfrentan los chicos que están bajo el programa de DACA acá en Estados Unidos, que han vivido en este país durante toda su vida, pero tienen miedo de que en algún momento los puedan deportar y enviarlos a un país que solo conocen por el recuerdo de sus padres. También quise hacer el paralelo entre estos dos personajes, porque si bien es cierto sus problemas no son iguales, sí tienen en común el hecho de no tener nada más, de no tener a dónde escapar o volver. Muchas historias de migración anhelan la vuelta al país de origen, porque extrañan a la familia o porque sienten que sus raíces están allá. Yo creo que en lo que escribí hay algo distinto: esa sensación de no pertenecer ni al lugar donde estás, ni al lugar de origen, pero sabiendo que necesitas ese lugar de origen, pues termina siendo menos aterrador que la incertidumbre.

311049_206751642718563_5366644_n

“¿Quién inventó la mentira de que se venía a Estados Unidos para estar mejor?¿Cómo es posible suponer que estar aquí es mejor que quedarse en el país al que perteneces?” Estas son las preguntas que se hace la protagonista de tu cuento, ¿qué piensas tú?

Pienso lo mismo. El llamado american dream no es real, pero es algo en lo que muchas personas todavía creen. Acá tienes que enfrentarte a lo mismo que allá, sumado a la incertidumbre por lo legal, aunque seas legal. Los indocumentados la pasan mucho peor. Es algo abstracto hasta que conoces personas o alumnos que pasan por eso, y se vuelve real y te das cuenta de que es extremadamente difícil. El idioma es también una barrera, el acento también. Se pierden oportunidades de interactuar socialmente. La gente que te escucha se aburre porque no hablas tan fluido, o te mira con incomodidad. Por otro lado, en Estados Unidos la economía no es la de antes, el mercado de trabajo está quebrado. La medicina cuesta carísima. Los estadounidenses viven endeudados y es algo normal para ellos, el mortgage, el carro, el seguro de esto y de lo otro. Ese es el american dream, las deudas para tener todas estas cosas… y si no tienes trabajo o ganas poco, ¿con qué las pagas? Antes se decía que si trabajabas mucho en este país, ibas a tener dinero y ascender por méritos propios. Eso no es verdad, el sistema es igual que en todos lados, solo que tienen esa palabrita, “networking”, que suena bien, pero significa que tienes que tener contactos para avanzar. Las cosas funcionan igual de mal que en otros lugares, pero al final se piensa que es peor volver al lugar de origen. Eso es lo que piensa la protagonista del cuento y tiene miedo de siquiera intentar regresar.

Del libro Cuentos de Ida y Vuelta, ¿qué cuento le recomendarías a una persona que no tiene documentos y está viviendo de forma ilegal en Estados Unidos?

Es difícil, sobre todo porque como pasa en el cuento, yo no sé si un migrante indocumentado quiere ver situaciones similares a las que vive en un cuento. Porque todavía les duele, porque les trae recuerdos que prefieren olvidar, como le pasa a Carmen. Yo creo que es un libro más para personas que quieren saber algo sobre la vida en Estados Unidos, del fracaso del american dream, de lo que experimentan diferentes tipos de migrantes al dejar sus países y empezar de nuevo.

20140055_1473749599352088_8845012169338349604_n

¿Cuál es tu recuerdo favorito?

¿De Estados Unidos? No sé, ha habido momentos muy buenos. Quizá del que me siento más orgullosa es haber llegado con dos maletas de ropa y nada más, y haber sido capaz de comenzar de 0 sin ayuda de nadie, subiendo a buses en una ciudad que no conocíamos y buscando ofertas por todos lados para armar nuestra casa –que era un estudio del tamaño de un cuarto– porque no teníamos mucha plata, ni teníamos nada. No conocíamos a nadie, lo hicimos todo por nuestra cuenta en una ciudad extraña donde se hablaba un idioma que nunca habíamos hablado fuera del colegio. Cuando lo pude hacer, me sentí muy bien. Así fue como comenzamos, y todo lo hemos hecho Francisco y yo, solos. Y de eso me siento orgullosa.

 

●●●●●●●●●●●●●●●●●

JENNIFER THORNDIKE

Nació en Lima en 1983. Se doctoró en Estudios Hispánicos en la Universidad de Pennsylvania, Filadelfia. Ha publicado la novela Esa muerte existe (2016) y los libros de cuentos Cromosoma Z (2007) y Antifaces (2015). Sus cuentos han sido traducidos al portugués, francés e inglés. En el 2016 fue elegida por la FIL-Guadalajara como uno de los veinte escritores latinoamericanos más destacados nacidos durante los ochentas. Es autora del cuento “Desierto” en “Cuentos de ida y vuelta. 17 narradores peruanos en Estados Unidos”.

 

●●●●●●●●●●●●●●●●●

¿Y tú, quisieras escribir?

Visita mi web

www.machucabotones.com

machucabaja

●●●●●●●●●●●●●●●●●

La Calata Culta

Leslie Guevara es escritora y periodista. Ha sido columnista de la revista Velaverde. Relatos suyos han sido publicados en España y México. Es una de las autoras del libro "Sexo al cubo. Veintisiete relatos escritos por mujeres en el Perú" (Editorial Altazor). Es gerente de proyectos de Machucabotones y su perra se llama Allujo.
Secured By miniOrange